Formación Integral


Defensa de Stepanek

03.06.2008 12:32

Por: Javier Martínez

Radek Stepanek, tras perder con el español David Ferrer. (Foto: AFP)
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Radek Stepanek, tras perder con el español David Ferrer. (Foto: AFP)

3 de junio.- Tal vez la mirada se acomode y el paladar se haga al consumo de un único plato. Así lo sirven en el tenis de hoy. Raquetas de uniforme, a veces pluscuamperfectas, chicos fuertes, bien alimentados, juego proteico, el mejor de siempre, sin lugar a dudas. Son muy pocos los que escapan del estereotipo.

Aquellos que lo hacen, caso de Roger Federer, ofrecen un gesto mustio, como si se cansasen demasiado pronto de pasar la pelota por encima de la red, como si, insisto, no les gustase su oficio. Otros, caso de Rafael Nadal, han perdido el encanto de antaño, la autenticidad que hacía de ellos, también fuera de la pista, personajes simpáticos, permeables, transparentes. Ahora, bien (o mal) aconsejados, prefieren comportarse con el hastío y la modestia que conviene a los divos y a los héroes, que diría Onetti.

Es por todo esto que cuando uno se topa con un tenista como Radek Stepanek, grosero a veces, sí, de comportamientos poco edificantes en la celebración de los puntos, tiene la gozosa sensación de observar una propuesta cuando menos diferente, de no saber lo que va a suceder en el instante inmediato. No siempre se pueden contemplar los partidos con la calma debida, por puras exigencias de la profesión. Sí pude hacerlo en el que el checo disputó contra Ferrer y les aseguro que pasé los mejores momentos desde que comenzó el torneo.

Ese juego intuitivo, vivo, arriesgado, esa manera de atacar presto la bola, de improvisar aproximaciones a la red, esa permanente sorpresa en cada servicio, esa mano a la hora de volear, en contraste con la resistencia modélica, muscular, del honrado diestro de Jávea. Stepanek es un tenista impopular, con mala fama en el vestuario. No hay más que verlo en sus gestos provocadores, feos. Pero una cosa no quita la otra. Es uno de los jugadores más sugerentes de cuantos habitan el circuito. Una lástima que, castigado por las lesiones y ya camino de la treintena, sus presencias puedan hacerse cada vez más escasas.

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/blogs/sinred/index.html

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